¿Qué son?
El suelo es un medio especialmente sensible a la contaminación. Determinadas sustancias y otros contaminantes pueden alterar sus propiedades y afectar a los organismos que viven en él. Además, los contaminantes pueden desplazarse desde el suelo hacia otros medios, como las aguas subterráneas y superficiales o el aire, y llegar a las personas a través de diferentes vías de exposición, por ejemplo, mediante el contacto con el suelo, la inhalación de polvo o vapores o el consumo de alimentos y agua contaminados.
La contaminación del suelo puede proceder de actividades industriales, mineras, agrícolas, de gestión de residuos, almacenamiento de sustancias peligrosas, vertidos accidentales y otras actividades humanas.
La Agencia Europea de Medio Ambiente señala que los principales contaminantes del suelo incluyen metales pesados y contaminantes orgánicos, y destaca también la aparición de contaminantes emergentes, como PFAS, determinados plastificantes, retardantes de llama, productos farmacéuticos y plásticos. Los emplazamientos contaminados constituyen uno de los principales puntos críticos de exposición humana a la contaminación del suelo.
En España, el concepto legal de suelo contaminado se refiere a aquel cuyas características han sido alteradas negativamente por la presencia de componentes químicos peligrosos procedentes de la actividad humana, en una concentración que comporte un riesgo inaceptable para la salud humana o el medio ambiente. La declaración de un suelo como contaminado corresponde a las comunidades autónomas.
RISCTOX identifica las sustancias contaminantes del suelo tomando como referencia los contaminantes y niveles genéricos de referencia establecidos en los anexos V y VI del Real Decreto 9/2005, así como los criterios establecidos en dicha norma para sustancias que no figuren en esos anexos. El Real Decreto contempla valores de referencia diferenciados en función del uso del suelo y de la protección de la salud humana o de los ecosistemas.
La contaminación del suelo no implica necesariamente que exista una exposición laboral. El riesgo para las personas trabajadoras dependerá de la presencia del contaminante, su concentración, sus propiedades, las vías de exposición y las condiciones de trabajo.
¿Qué hacer?
Conocer las posibles fuentes de contaminación
Las personas trabajadoras y sus representantes deben poder conocer las actividades, sustancias y procesos que pueden generar contaminación del suelo en la empresa.
Es importante solicitar información sobre:
- Las materias primas y sustancias peligrosas utilizadas o almacenadas.
- Las emisiones, vertidos y residuos generados.
- Los depósitos, conducciones y zonas de almacenamiento.
- Los incidentes, fugas o derrames que hayan podido producirse.
- Las medidas adoptadas para prevenir la contaminación del suelo y de las aguas subterráneas.
- La existencia de terrenos contaminados o potencialmente contaminados en la instalación.
El Real Decreto 9/2005 establece una relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y un régimen de información sobre estas actividades.
Incorporar el riesgo de exposición en la evaluación de riesgos
Cuando exista contaminación del suelo o posibilidad de contacto con terrenos contaminados, debe valorarse la posible exposición de las personas trabajadoras en la evaluación de riesgos laborales.
Debe prestarse especial atención a trabajos que puedan producir contacto directo con el suelo o con materiales contaminados, como:
- Excavaciones y movimientos de tierras.
- Trabajos de mantenimiento o reparación de depósitos y conducciones.
- Operaciones de limpieza de derrames.
- Manipulación de residuos y materiales procedentes de terrenos contaminados.
- Trabajos de descontaminación y recuperación de suelos.
- Actividades que puedan generar polvo, aerosoles o vapores procedentes del suelo.
- Trabajos en espacios confinados o zonas donde puedan acumularse vapores procedentes de contaminantes del subsuelo.
Las medidas preventivas deben establecerse en función de las características de los contaminantes y de las vías de exposición existentes.
Prevenir la contaminación en origen
La prevención debe priorizar la eliminación o reducción de la contaminación en su origen mediante:
- Sustitución de sustancias peligrosas por alternativas menos peligrosas cuando sea técnicamente posible.
- Reducción del uso de sustancias peligrosas.
- Mejora de los sistemas de almacenamiento y contención.
- Prevención y control de fugas y derrames.
- Gestión adecuada de los residuos.
- Mantenimiento preventivo de instalaciones y equipos.
- Aplicación de las mejores técnicas disponibles cuando sean aplicables.
- Actuación inmediata ante incidentes que puedan producir contaminación.
Participar y acceder a la información ambiental
Las personas trabajadoras y sus representantes pueden intervenir en la prevención de la contaminación mediante la participación en la evaluación de riesgos, la comunicación de incidentes y deficiencias y la propuesta de medidas preventivas.
También resulta importante conocer si la actividad de la empresa está incluida entre las actividades potencialmente contaminantes del suelo y qué obligaciones de información corresponden a la empresa frente a la administración ambiental.
La Ley 7/2022 establece que las personas titulares de actividades potencialmente contaminantes deben remitir periódicamente a la comunidad autónoma la información que pueda servir de base para la declaración de suelos contaminados. Las comunidades autónomas deben elaborar inventarios de los suelos declarados contaminados y de las descontaminaciones voluntarias.
Actuar ante un suelo contaminado
Cuando un suelo sea declarado contaminado, deben realizarse las actuaciones necesarias para su descontaminación y recuperación conforme a lo establecido por la administración competente.
La Ley 7/2022 establece que, con carácter general, las actuaciones de descontaminación y recuperación deben ejecutarse en un plazo que no supere los tres años, salvo que razones técnicas asociadas al proceso de descontaminación justifiquen un plazo mayor. La contaminación remanente deberá quedar en niveles de riesgo aceptables para el uso del suelo.
Las personas trabajadoras que participen en trabajos de descontaminación, excavación, tratamiento o recuperación deben disponer de información y medidas preventivas adecuadas a los contaminantes presentes y a las vías de exposición previsibles.
Clasificación
Este apartado incluye los contaminantes contemplados en los anexos V y VI del Real Decreto 9/2005, que establecen, respectivamente:
- Contaminantes y niveles genéricos de referencia para la protección de la salud humana en función del uso del suelo.
- Contaminantes y niveles genéricos de referencia para la protección de los ecosistemas.
El Real Decreto también establece criterios para identificar los suelos que requieren una valoración de riesgos y permite considerar otros contaminantes químicos no incluidos en los anexos cuando las circunstancias lo justifiquen.
Los contaminantes del suelo pueden agruparse, entre otros, en:
- Metales y metaloides.
- Hidrocarburos y otros contaminantes orgánicos.
- Disolventes y compuestos orgánicos volátiles.
- Compuestos organoclorados.
- Plaguicidas.
- Otros compuestos químicos peligrosos.
La clasificación de RISCTOX debe entenderse como una herramienta de consulta y no sustituye a la evaluación específica del suelo ni a la valoración de riesgos que corresponda realizar conforme a la normativa.
Normativa
Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular.
Regula actualmente el régimen jurídico de los suelos contaminados en España. Su Título VIII establece, entre otras cuestiones, las actividades potencialmente contaminantes, la declaración de suelos contaminados, las obligaciones de descontaminación y recuperación y los inventarios de suelos contaminados y descontaminaciones voluntarias. El texto consolidado disponible en el BOE tiene como última actualización publicada el 2 de abril de 2025.
Real Decreto 9/2005, de 14 de enero, por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo y los criterios y estándares para la declaración de suelos contaminados.
Continúa siendo la norma reglamentaria fundamental para determinar las actividades potencialmente contaminantes y los criterios, contaminantes y niveles genéricos de referencia aplicables a la evaluación de la contaminación del suelo. Su texto consolidado incorpora las modificaciones publicadas hasta el 31 de agosto de 2023.
Real Decreto 665/2023, de 18 de julio.
Modifica, entre otras disposiciones, el artículo 5 del Real Decreto 9/2005 en relación con la contaminación de las aguas subterráneas. Cuando existan evidencias o indicios de contaminación de las aguas subterráneas como consecuencia de la contaminación de un suelo, debe notificarse a la administración hidráulica competente en un plazo no superior a un mes.
Directiva (UE) 2025/2360 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 12 de noviembre de 2025, sobre seguimiento y resiliencia del suelo.
Es la nueva norma europea sobre seguimiento y resiliencia del suelo. Establece un marco europeo para el seguimiento de la salud del suelo y prevé sistemas basados en el riesgo para identificar, investigar y gestionar los emplazamientos potencialmente contaminados. Los Estados miembros deben transponer la Directiva antes del 17 de diciembre de 2028.
Referencias
Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Suelos contaminados.
Información institucional sobre el marco jurídico español, actividades potencialmente contaminantes, régimen de información, declaración y recuperación de suelos contaminados.
Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA/EEA). Soil pollution and health.
Información actualizada sobre contaminación del suelo, emplazamientos contaminados, vías de exposición y efectos potenciales sobre la salud humana. La AEMA estima actualmente unos 2,8 millones de emplazamientos potencialmente contaminados en la UE y señala que una parte importante todavía no ha sido registrada, caracterizada, evaluada o recuperada.
EEA — Soil pollution and health
Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA/EEA). Europe's environment 2025 — Soil resources.
Evaluación reciente del estado de los suelos europeos y de las principales presiones que afectan a sus funciones, incluida la contaminación. La AEMA señala que el 62 % de los suelos europeos presenta signos de degradación.
EEA — Europe's environment 2025: Soil resources
MITECO. Guía técnica de aplicación del Real Decreto 9/2005.
Guía oficial para facilitar la aplicación técnica del Real Decreto 9/2005. Aunque su publicación es anterior al marco legislativo actualmente vigente, continúa estando disponible como documentación técnica oficial de apoyo a la aplicación del Real Decreto. No debe utilizarse para sustituir ni interpretar en sentido contrario la legislación vigente.
MITECO — Guía técnica de aplicación del Real Decreto 9/2005
Fuentes de la clasificación
Real Decreto 9/2005, anexos V y VI.
La clasificación de contaminantes de este apartado se basa en los listados oficiales de contaminantes y niveles genéricos de referencia incluidos en dichos anexos. El Real Decreto establece además que pueden considerarse otras sustancias no incluidas en ellos cuando las circunstancias del suelo lo requieran.
Fecha de actualización: agosto de 2026.